lunes, 15 de noviembre de 2010

Ugarte, Cipriani, Feministas, preservativos y Salud Mental.

Nuevamente vemos enfrentados al Ministro de Salud con el Arzobispo de Lima, sobre el tema de la sexualidad. En este tema interviene también el grupo feminista aduciendo que ya hay más de 50 mil adolescentes embarazadas y que es urgente repartir los medios físicos antes de que el tema aumente.
Lo llamativo es que tres personajes toman parte en una problemática social muy especial proponiendo cada uno su punto de vista contrapuesto, sin ir al centro de la naturaleza del hecho. Se toma como respuesta, solución a los problemas de la sexualidad una salida simple, pragmática y que lógicamente beneficiará a los grandes laboratorios que producen estos productos y que para introducirlos en el mercado, los regalan a sus usuarios.
Lo sorprenden , por parte del Minsa es que lanzan su campaña  de reparto de preservativos , como un acto definitivo, único, orientado por su política pública de control natal, y asociado el temor a las infecciones. Nada se habla de la preparación humana del adolescente , al que se dedica ésta campaña, porque saben que ellos son los más vulnerables a estos temas. No se busca educar, ya no en salud reproductiva o sexual en general, si no en salud mental que sería la medida precisa para enfrentar científicamente y de de manera integral, no solo éste si no otros temas de la adolescencia como el consumo de drogas, alcohol, aprendizaje, rendimiento en matemáticas y de comprensión lectora, así como de uso adecuado del tiempo y en general de
la formación de su personalidad y desarrollo humano integral.
La OMS insiste en enfrentar estos temas de manera preventiva y promocional y sus estudios han demostrado que los programas aplicados en otros países son efectivos, dan buenos resultados.
La Iglesia, o por lo menos la dirigida por Cipriani, sale a defender sus criterios y se olvida de los graves problemas que tiene entre sus sacerdotes acusados en todo el mundo de graves problemas sexuales. Un tema muy delicado, moralmente duro que deben de resolver ya, si no quieren que menos gente les crea y les tenga confianza. Ellos podría también acoger los criterios de la OMS y aplicarlos en la formación de sus miembros para que demuestren a la sociedad que si se puede controlar esta energía sexual que domina a quienes no tienen un adecuado proyecto de vida , no han logrado formar una buena estructura de personalidad.
Los conocimientos existen, la OMS viene trabajando duro en este tema de la formación humana intregral porque a diferencia de otras enfermedades, los trastornos de salud mental solo se pueden prevenir con la educación en salud mental. Los recursos que dispone el minsa para tales campañas debería invertir en la formación de  equipos profesionales que vayan a los colegios a dar estos conocimientos. Lógicamente debería coordinar con educación para incluir en la formación del alumno los temas de salud mental.
Es importante entender que el ser humano a diferencia de los animales , tiene dos grandes fuentes de información , una es la genética y la otra es la información social. Esta última debe adquirirla a lo largo de la vida. Lo lamentable es el que la materia viva más ínfima, de la más mínima información ,  el VIH, (virus de la inmunodeficiencia, o sida) derrota al ser humano, que tiene la más grande información ya no solo genética si no social. Allí está el problema, lo que falta al adolescente , joven, es información para la vida, desconoce los criterios más elementales para organizar la vida, no tiene idea de como funciona su cerebro, como es su estructura psicológica , y menos sabe que es personalidad . Además ignora que tiene dos niveles en el cerebro: uno que es la corteza cerebral en la que se codifica la información social y la subcorteza en la que están los centros de los impulsos. Ello va acompañado por la presencia de hormonas que estimulan aún más
este centro y llevan a una conducta primaria, que no mide las consecuencias de sus actos. La clave está en la formación integral para que el hombre logre evitar estos problemas.
Lo anterior lo podemos demostrar haciendo un simple estudio de la incidencia de las enfermedades sexuales infecciosas y los embarazos entre adolescentes. ¿Que grupo social es el más afectado?. ¿Acaso los de colegios de clases A o B?, no son los adolescentes de sectores E y D, los que se ven más perjudicados. Ello demuestra que los primeros tienen más información, reciben mejor educación.
No es una buena política dejar sin formación adecuada a los sectores populares y solo darles preservativos como salida a sus impulsos imposibles de controlar con la pobre formación en los colegios. Se sabe que de los 9 millones de escolares en el país, solo 500 mil tiene buenas condiciones para estudiar. Allí está parte del problema. No es justo tal desigualdad. Lo anterior es cortina de humo, es distraer de las verdaderas causas del problema grave en lo social que vivimos.
Con  educación en salud mental podríamos salir de muchos temas psicosociales, incluso mentales y de las enfermedades crónicas degenerativas que van en aumento. Total es urgente ir al centro del problema, no ser tan positivistas y salir con respuestas que esconden otros intereses corporativos de laboratorios extranjeros.


























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