viernes, 27 de agosto de 2010

Las Omapeds distritales y la salud mental

El año 1998 , el Congreso Nacional aprobó la ley 27050, denominada de apoyo a las personas con discapacidad. Ello abarca todo tipo de discapacidades. Más adelante se harían algunas modificaciones , y pese a estas últimas no se ha logrado una ley que cubra totalmente las expectativas de las personas con discapacidad.  Esta ley estableció la creación de un organismo central denominado Conadis, el que tiene la tarea de llevar adelante normas que garanticen la aplicación de dicha ley. Uno organismo asociado son las Omapeds, que constituyen oficias en los municipios denominadas oficinas municipales de apoyo a las personas con discapacidad.
Las Omapeds, tienen la función desarrollar actividades de tipo preventivo, promocional y asegurar que se cumpla la ley en el ámbito de su distrito. Lamentablemente ello se cumple con ciertas limitaciones y en relación a la salud mental , se puede afirmar que lo que se hace es nulo.
Lo cierto es que las organizaciones de discapacitados físicos y sensoriales, incluyendo los de sindrome de Dawn, están mejor organizadas y las de salud mental son precarias y escasas, debido a que la familia no tiene claro el papel de las Omapeds, y los hospitales, a nivel de sus servicios sociales no les comunican de ello
Es muy importante valorar el papel de las Omapeds, y hacerlas que cumplan lo que la ley las obliga a desarrollar. Es de tal valor su establecimiento que, en cada distrito , jugarían un papel central en la difusión de la salud mental a diversos niveles , como los colegios, y la población en general. Una tarea urgente es el organizar a los familiares de los pacientes que hay en su distrito formando una asociación que les permita trabajar en la inclusión social, la igualdad de oportunidades y el respeto de sus derechos humanos.
En cada distrito, debería haber una casa de salud mental en la que , por un lado se reciba a los pacientes para capacitarlos y darles trabajo y por otro lado se haga tareas de prevención formando promotores de salud mental y capacitando a la comunidad educativa, formando vigilantes epidemiológicos con los profesores y los psicólogos de los diversos colegios. Esas oficinas deben desempeñar un  rol esencial en la lucha contra los problemas psicosociales como temas de violencia en las familias como en la sociedad, así como contra las pandillas, las barras bravas, el consumo de drogas, alcohol, y problemas de conducta inadecuada de los alumnos, los cuales se ven ahora en consumo de sustancias y participando en actividades inadecuadas como lo que ellos llaman la pera mala.
Es importante que la ciudadanía de cada distrito conozca el rol que tienen las Omapeds, y concurran a sus ambientes para proponerles que cumplan su función. Es urgente que la sociedad haga que estas se pongan a trabajar porque la salud mental es el primer problema de la sociedad y en él está involucrado el tema de la inseguridad ciudadana, como la corrupción ,que tanto preocupa a la sociedad.
Las instituciones representativas de las personas con discapacidad están demando una nueva ley que supere a la anterior y en ella la Omaped, seguirá vigente , debiendo de ser dotada de los recursos necesarios, una implementación adecuada para que se resguarde la salud mental de la población de los distritos del país.
Por este camino es que se debe transitar en un plan nacional de salud mental que se engarce con
lo que propongan los ministerios de salud, de la mujer, del interior y de educación, con lo cual la sociedad estará segura de que se vela por sus derechos y se defiende sus intereses.
Lamentamos que el enfoque actual solo se vea desde la perspectiva represiva ignorando la educación en salud mental y la organización de todo un plan nacional que involucre a otros actores.
Hay quienes creen de que cuando se habla de salud mental se está tratando se enfermedades mentales , cuando, como diría Javier Mariátegui, se trata de optimizar al hombre como sujeto histórico. Ello significa proteger el capital social más importante permitiendo que cada persona desarrolle sus capacidades: afectivas, intelectuales y morales.
Esperamos que las Omapeds estén a la altura de las demandas de la sociedad del siglo XXI y trabaje para evitar el deterioro humano que cada cada es mayor.Invitamos a todos a concurrir a sus Omapeds distritales para plantearles que cumplan su función por el bien de todos. La tarea es de la sociedad plena.  

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