sábado, 11 de septiembre de 2010

El suicidio y la salud mental

Se ha celebrado el día de lucha contra el suicidio. Es la mejor oportunidad para poner sobre la agenda la información de salud mental. Nada se puede hacer contra una persona que tiene intención de suicidarse, si no se le da una esperanza en su vida, si no se le propone que vale la pena seguir en éste mundo a pesar de todos los problemas que hay en él y la falta de oportunidades que se da todos los días . Un discurso de tal contenido solo se puede sustentar en una doctrina de salud mental. En éste contexto se puede entender que vale vivir y que hay que saber como enfrentar los problemas de la vida, que hay que tener objetivos, metas claras, un camino por donde transitar, un proyecto de vida. Para ello se necesita saber como funciona el cerebro, que es la estructura psicológica, que es la personalidad, y como se forman, como se les cuida, como se logra vivir bien, no como ahora con el método del ensayo y el error. Hoy se habla de prospectiva, se dice que es una ciencia social que se encarga de estudiar el futuro, preever lo que va a venir. Precisamente se va a realizar el II Congreso Nacional de prospectiva propuesto por el Concytec. Este organismo, fue el que en el año 1985 aprobó mi libro sobre salud mental y luego dos años más adelante también aprobó mi libro sobre El Modelo sistémico en salud mental. Es importante estos hechos, porque , es urgente llevar a la sociedad los conocimientos de salud. Lo curioso es que luego en el año 1990, la OMS, llama a la sociedad latinoamericana y del caribe a atender este problema y en el 2001, lanza su informe sobre la realidad de la salud mental en el mundo , pidiendo que se atienda éste problema. Nos sentimos bien por coincidir con éste organismo de expertos mundiales. Lo importante es que los gobiernos lo asuman y lo transformen en políticas públicas, tal como lo demanda éste organismo. 
En el mundo se suicidan 3 mil personas al día. Son un millón al año. Por otro lado casi 10 a 20 millones que intenta hacerlo. Lamentablemente se sabe que el que lo intenta una vez, lo vuelve a repetir. También se sabe que hay solo gestos suicidas, aquellos que quieren llamar la atención sobre su vida, piden ayuda , que se les mire, que se les de una oportunidad, que les tiendan la mano, y a veces se les pasa la mano y terminan dañándose. 
La OMS ha dicho que la depresión es la segunda enfermedad más discapacitante. Se dice que en el año 2014, será la primera. Es grave por lo del suicidio. Este es un tema que le puede afectar a cualquiera y ello más aún en una etapa de la sociedad como la actual. La crisis que vivimos es el factor mas propicio para precipitar un suicidio . La persona pierde perspectivas de su vida, se se abandonada, encerrada en la incertidumbre de lo que sucederá mañana. El acto surge bruscamente, como un  corto circuito cerebral. Hay quienes planifica su suicidio, pero otros lo hacen en crisis, bruscamente. Cierto es que ello ya lleva un tema de fondo que tiene que ver con personalidades inadecuadas, con estructuras psicológicas frágiles , y otras veces con quienes van debilitando su cerebro, por falta de sueño, exceso de trabajo, diversiones, consumo de drogas, consumo de licor. Los pacientes esquizofrénicos se suicidan en un 15%, igual que los pacientes con cuadros obsesivos. En realidad el factor más importante es el social, el estilo de vida, los problemas que se tienen que enfrentar y para lo cuales no hay preparación. No hay vacunas contra estos males, lo único válido e importante es una preparación para la vida. Por ello sostenemos que la salud mental es el eje de la vida y de la sociedad , en general . Vemos como entre los Japoneses el suicidio es de alto riesgo, por la enorme presión que sufre la persona, sobre todo los jovenes, mucha competencia, una vida materialista. Hoy en los EEUU, de cada 8 personas, una  se acuesta sin haber saciado su hambre, el desempleo abarca a más de 60 millones de personas y la mayoría son hispanoamericanos, migrantes. No hay esperanzas de vida. 
Se requiere formar al ser humano para vivir bien, tal como Vallejo lo señala: "tenemos derecho a vivir felices, a gozar de la vida, pero para ello se tiene que tener un conocimiento científico e integral de la vida". Estos criterios solo los lograremos cumplir cuando aprendamos salud mental. Esa es la tarea de la educación . Lamentablemente, como veremos en otro artículo, los niveles educativos en nuestro país son catastróficos ,y ello lo demuestran estudios extranjeros, acá se dice que pronto celebraremos el que estamos libres de enalfabetismo, pero como en otros aspectos, nadie lo cree. Esta incertidumbre es lo que daña al individuo , en una sociedad que se muestra insegura, inestable, en el que solo unos cuantos se la llevan todo.     

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