El 31 de diciembre comenzó muy temprano. Las tías ya estaban preparando los pavos para la noche. La tía vicky preparaba el desayuno y las otras tres: alicia, zoila, y luego maruja, se encargaban de losue ue animales desplumados. Ya estaba listo el relleno, con sangresita, cebolla de cola, pasas, y otros condimentos secretos de la propia familia y que mami luz enseñó a sus hijas en años de celebración de ésta fiesta que convoca a todos los hermanos y hoy sus hijos y a mi, como nuevo miembro de la familia. La tía mavy se encontraba por dentro poniendo orden en la sala y cuartos del primer piso para la limpieza diaria. Hoy venía Omar , que hacía el trabajo más fuerte de la limpieza. Los demás se iban levantando de acuerdo a como habían dormido . Los tres primos, dos de Lima y otro de chimbote, eran los mayores de los varones y esa noche estuvieron hasta tarde charlando sobre sus inquietudes profesionales. Los tres ya lograron salir de la universidad. La tía vicky los miraba con gran admiración y comentaba sus hazañas de niños, ya que ella los había criado , por lo menos cuando venían a trujillo, que era desde la cuna. los otros varones, vienen de la casa del tio alberto .las mujeres también duermen alli.
el almuerzo fue un rico cabrito, al estilo tia vicky, copiado de la mami luz. los veía chuparse las manos y en especial los limeños y chimbotanos pedian repetición. la tia los complacia, pensando que vienen de lejos y solo una vez al año los agasaja. un lunes, les preparo chambar , un plato tipico de trujillo. el hermano mayor de lima les preparó una parrillada. se juntaron los tres primos y el chofer que me trajo de lima, el primo de chimbote. se les veía sudar duro . todos comieron felices.
la noche llegó con sus sombras que fueron despejadas con todas las luces que iluminaba la casa. por dentro , todos los sobrinos preparaban el muñeco de año nuevo. habian quienes decian que esta prohibido , que iban a multar. otros no creían eso. los menores pedían la colaboracion para los cuetes. el tio alberto fue con los mayores para traerlos.
ya era la hora de poner la mesa, que se llenó de alimentos que olian muy rico y que yo no comeria. primero salieron a la puerta de la calle para quemar el muñeco. los vecinos de enfrente también hicieron el suyo. pero el nuestro fue superor. la verdad es que yo no estuve presente porque los cuetes me asustaron. felizmente mi papa comprendio y me llevó a dormir. ellos gozaron de la cena , estrañando a los abuelos.
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