martes, 29 de mayo de 2012

Soy un perrito Pug,16. Mis paseos por trujillo

Por las mañanas solo yo y la tía vicky nos despertabamos temprano. Ella iba de manera silenciosa y me abría la puerta . El papá se quedaba dormido y yo salía rápido hacia la cocina. La tía ponía las ollas con leche que traía el lechero desde moche, en su moderna camioneta, el tacho para hervir el agua y la quinua con manzana para hervirlos y luego licuarlos , para hacer el jugo tradicional de la familia , que se toma todos los días a mitad de la mañana. La tía mavy venía una hora más tarde, a las 7 , para hacer limpieza de la casa, sobre todo cuando no llegaba Omar, un joven que les apoyaba en la limpieza general unas tres veces a la semana. Al verme , la tía me dijo...no vayas a entrar a la sala, allí quédate, en la cocina y el comedor , y tienes todo el patio para jugar, con la ornelita. En el comedor , Fátima comenzaba a llamar para que destapen su jaula. Llegaba la tía maruja, un poco dormida todavía y le sacaba su cobertor y comenzaba a darle sus verduras y frutas frescas. Me sentaba a  observarla. Era admirable su gran habilidad con sus patas. Se mantenía agarrada con una sola pata y con la otra recibía sus alimentos , que llevaba a su gran pico, fuerte, grueso, que daba miedo pensar que con el podía sacar un  buen trozo de piel. Yo me mantenía lejos de ella y ella no se movía mucho de su jaula. Eso sí no entiendo como soporta estar encerrada, yo habría roto la puerta con mis dientes. Vino su dueña, Larisa y la llevó para el patio y la puso en uno de las columnas de fierros , que ella trepó alegremente. Ambas se enfrascaron en una gran charla , en su lengua de lora y a veces decía alguna palabra como...corre, corre, ven, ven. Ya avanzada la mañana el comedor estaba lleno de los más jovenes. La mayoría eran  varones. Se contaban historias, ocurrencias de alguno de ellos , y reían. Allí veía a la tía vicky en problemas para servirles a todos y darles el gusto a cada uno que pedían cosas variadas. El mio era más sencillo, unos granos y un poco de agua. La tía trataba de darme algo pero el papá se oponía. No llegue a conocer las comidas porque mi olfato no sabía distinguir esos olores , y no los había probado nunca, y por lo que parece, no los probaría en mi vida. A mi no me pregunten por la comida de trujillo, porque , solo la he visto, pero no probado . Ellos si se lamían los labios y algunos de chupaban los dedos o pedían repetición, poniéndola en problemas a la tía.
       Antes del almuerzo salimos a pasear por las calles de San Andrés. Fuimos por la avenida llamada Papal, y vimos al frente la ciudad universitaria. El papá me decía que por esas calles estudio duro para poder ingresar a estudiar medicina. De allí subimos por la avenida España, y llegamos a diego de almagro. Al fondo estaba la facultad, me dijo . Caminamos hacia la plaza de armas y pasamos por la vieja casona de la universidad , local que llaman central. Alli solo está la biblioteca . Cruzamos hacia la plaza y llegamos al monumento , en el centro. El me dijo que allí jugaban de niños , con patines y bicicleta y también las escondidas y las chapaditas. Se subian a los monumentos que rodean a la antorcha central . Es muy grande la plaza. Pasamos a la calle pizarro. Estaba llena de gente. Tuvo que cargarme porque la gente me podía pisar. La habían convertido en un bulevar y ya no pasaban autos. Está llena de negocios, ventas de libros , comida y otras cosas. Al final estaba la plaza el recreo. Me enseño la casa en la que vivió la mamá luz, cuando era niña y me contó como se conocieron con el abuelo nicolás que vestía de blanco impecable , los días domingos de retreta. Nos sentamos un rato a escuchar el canto de las aves que poblaban unos árboles enormes. De allí pasamos a la calle grau, que también era comercial. Nos fuimos al mercado y de allí bajamos por gamarra, tan comercial como pizarro, pero por allí si iban carros muy pegados a la vereda. La gente me miraba y algunos se acercaban a acariciarme la cabeza. LLegamos al mercado central. Pasamos por la calle bolivar, y vimos la corte en la que trabaja la tía patricia. Llegamos al colegio belén en el que estudiaron todas las tías. Caminamos hacia la plaza de armas nuevamente , de regreso y bajamos por independencia. El me dijo que por allí caminó durante sus 5 años de secundaria hacia el colegio san juan en el que estudió. Llegamos a la avenida españa y cruzamos la calle entrando a la urbanización san andrés.
Llegamos a la casa. Estaba cansado de ver tantos táxis que tocaban sus claxon invitándonos a subir. Era verano y había mucho calor. Otro día me llevarían a huanchaco, porque por allí leí un polo que llevaba un adolescente y que decía....si ha trujillo haz venido, y a huanchaco no has ido...........haz venido . Las puntuaciones son de una frase grosera, pero cierta, porque éste balneario es muy acogedor y tradicional.
     Las tardes, eran muy agradables. El almuerzo ,bullicioso. Se comía en dos comedores. En el interior los menores y los mayores en el principal. Yo aprovechaba para darme un sueño , debajo de la mesa de los mayores a los que escuchaba contar sus experiencias laborales. La tía vichy , comía al final. Mientras se almorzaba , llegaban al jardín los pajaritos que daban un gran espectáculo bañándose y peleando por la comida. Era una gran variedad de plumas, colores intensos y unos más cantores que otros. Ellos aprovechaban para tomarles fotos . Una higuera servía de refugio a los más pequeños que esperaban que los pájaros grandes se cansen de comer y ellos poder bajar a ver que quedaba. A mi me daba ganas de salir y corretearlos a todos, pero me dijeron que eso no se hace y más bien que goce del espectáculo gratis. Pobres, decía el papá. ¨Pensar que de adolescentes teníamos que ir lejos, al campo para verlos y hoy , todo esto , que era su habitat, se ha sembrado de cemento. A eso le llaman progreso ,decían el tio .   El hombre no respeta la naturaleza, decían de dentro , lo que mostraba que se comunicaban a pesar de estar separados. A donde está hugo?, preguntaba la tía vicky, luego de salir de la cocina, acalorada, ....acá abajo, le decía. Ella miraba, y agregaba...pobre , está cansado del gran paseo que le han dado. Cállense, hablen despacio, les decía a todos.

No hay comentarios: