La formación del alumno en el colegio no parte de una orientación hacia su desarrollo humano y personal integral, respetando al otro y organizando un proyecto personal que le permita usar adecuadamente su tiempo, su medio social y hacer actividades en el proceso de aprendizaje, para llegar a un nivel de sabiduría , que es una meta humana posible. Todo ello redundaría en beneficio personal y áun más en beneficio del desarrollo de la sociedad a la que pertenece y de la humanidad en general. Lo cierto es que , el colegio se ha convertido en un espacio negativo para la formación del hombre. Lamentablemente, aquello que era el ágora del saber, de la filosofía, hoy es el espacio de los peores aprendizajes. No es justo atribuir a los padres , al hogar, a la familia, las conductas inadecuadas, violentas y desatinos de los alumnos.
Cuando se le pregunta a un alumno, cual es el día más feliz de la semana, dice que es el viernes, porque terminan las clases, y el más pesado, el lunes, porque vienen las clases . Igual es si se le pregunta , cual es el mes más esperado y que da la mayor alegría, nos dicen que es diciembre, y el peor mes, ahora es marzo. Son 1O meses que se ven como una especie de castigo, o se espera con cierto rechazo.
Lo lamentable es que, como lo vemos periódicamente, el colegio solo se preocupa porque el alumno logre aprender matemáticas y comprensión lectora. Ha la fecha, luego de más de 20 años , somos catalogados como el país penúltimo en estos aprendizajes.
No hay todavía una orientación adecuada del colegio. No les interesa la formación humana ni personal. El alumno sale sin saber nada sobre el cerebro y el aparato psicológico y menos de la personalidad. Por ello vemos que se dan tales conductas inadecuadas que buscan dañar al otro, sin poner límites a los riesgos.
Los medios de comunicación nos traen la información de un niño al que sus amigos le han pateado los testículos hasta hacerlo sangrar, por lo que ha tenido que ser operado en un centro hospitalario. Se trata de un supuesto juego, "la clave", en la cual se reúnen un grupo de alumnos, eligen una palabra y luego ponen en el ruedo a uno de ellos, y lo patean, golpean, sin miramientos, y solo paran cuando éste pronuncia la palabra clave que han elegido. El otro juego , más privado, es el "choking game", que consiste en estrangular a una persona hasta que pierda el conocimiento. Igual también de duro y peligroso es "la cuerda voladora", por la cual se jala a un alumno, hasta arrastrarlo. No hay conciencia del daño que se hacen entre ellos.
La psicología evolutiva enseña que si se maltrata a un niño, no solo psicológicamente, si no también físicamente, éste va a ser un adolescente muy agresivo, violento, que va a descargar toda su experiencia anterior en otro al que somete a golpes, y maltratos para que sufra lo que él también sufrió . Ello es lo que explica la presencia de las "pandillas " y las barras bravas", así como el aumento de la delincuencia entre los adolescentes. Lo lamentable es que , el Congreso solo atina a proponer una ley para que se castigue severamente a los adolescentes de 16 a 18 años , encerrándolos en la cárcel.
Lo real es que falta un aporte de la escuela , el tema de la salud mental, que logre, como lo dijo el gran maestro de la psiquiatría Peruana, Javier Mariátegui, "optimizar al hombre, como sujeto histórico". Es importante entender que cuando proponemos salud mental , no solo nos referimos a evitar que se presenten trastornos mentales , si no que se logre formar al hombre poniendo en juego todas sus capacidades , su posibilidad ilimitada de aprendizaje. El colegio debe trascender la simple formación intelectual para ver más allá , en la tarea de hacer que el individuo sea un ser humano superior . Urge una ley de salud mental.
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