Un blog sobre la importancia de que la sociedad asuma y defienda la Salud Mental como un derecho.
martes, 26 de junio de 2012
Soy un perrito Pug. 23.fuí al Veterinario por que se me movió la tripita
La comida es un tema importante para nosotros. Escuché a varios dueños de perritos Pug, que les dan a sus críos , diversos alimentos. Una decía que le daba una sopa casera y allí le disolvía los granos de comida preparada. Otra dice que le da solo granos de cordero, que el pollo no está permitido para nosotros. Otra dice que ella solo le da comida casera. En mi casa, me dieron granos de un tipo especial , que no se pudo conseguir después, cuando fui a vivir a la nueva familia. Comencé a comer unos granos que se venden bastante en los supermercados. Primero los comía molidos, y luego ya me cansó esta preparación y comencé a comer los granos enteros. Un día comenzaron a darme mucha galleta , que se usa como reforzamiento y me acostumbré. Ya no quería comer los granos y solo pedía las galletas. Al ver que no comía la comida normal, me comenzaron a dar en papilla. El problema es que esta comida tenía mucha proteína y comencé a tener muchos gases. Era un gran problema, todo el día arrojaba gases y ya nadie quería estar cerca de mi. Comencé a tener deposiciones sueltas y luego líquidas. Era un problema que comenzó a preocupar a todos. Me llevaron al veterinario y el me examinó. Uno problema que tenía que descartar, dijo, era el de una probable obstrucción intestinal. Felizmente eso no pasó y me dieron los medicamentos para parar la diarrea. Me indicó 7 cm y medio de un jarabe para la diarrea que tomé dos veces al día. Un alimento dietético, especialmente para diarreas , en forma de pasta. Tenían que agarrarme entre dos para que abra la boca y trague el jarabe, que , en realidad, no tenía mal sabor. Esta medicina me fue calmando la diarrea y el alimento me repuso bastante. Había bajado mucho de peso, se me veían las costillas y estaba decaído, no tenía la alegría de antes, y me la pasaba durmiendo. El veterinario también consideró importante darme un antibiótico para evitar que los gérmenes se aprovechen de mi debilidad y se desarrolle una infección. Para ello me pusieron una inyección. En cinco días me calmó todo y me repuse de la perdida de peso. Volví a comer mis granos . Ahora como las galletas, pero de una manera muy controlada . Ya no pido la comida casera y me siento bien. Fue una experiencia muy dolorosa la que pasé por casi medio mes . Hoy me cuido de los alimentos que ingiero .
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