martes, 12 de junio de 2012

Soy un Perrito Pug.20, Mi primera prueba de habilidades

Normalmente vamos , los domingos al parque del faro, y juego con los amigos que llegan. No me sueltan porque corro mucho, me voy abriendo en un círculo cada vez más amplio, escapando de un perrito que a veces muerde o de un perro grande que me puede pisar. Como la pista está cerca, me puedo pasar y los carros no me ven . Los días de la semana , por la noche, me sacan al parque cercano a la casa. Es pequeño, muy concurrido, y tiene pocos jardines que los ocupan los que llegan más temprano. Yo voy dando vueltas por al vereda que la circunda y me cruzo con otros perritos. Me gusta acercarme a los árboles , oler y dejar mi marca. Por instinto, suelo tratar de cubrir mis orines. No se porque, he escuchado que es un condicionamiento, pero cuando salgo al parque inmediatamente me da ganas de hacer mis necesidades . No puedo evitarlo. El papá lleva sus bolsitas,aún me quedan las que me gané hace unos meses.
    A la mamá le mandaron un mail del municipio diciéndole que se iba a desarrollar un programa educativo en el parque de un lugar cercano a la casa, pasando la avenida arequipa. Fuimos, esta vez más temprano. Ya habían colocado las tiendas, y mesas, así como sillas. Me inscribieron y nos asignaron un personal para que nos de algunas indicaciones de como deben tratarme. Le preguntaron a la mamá como era yo, ella le dijo que era tranquilo, yo pensé decir, no tanto, pero a mi no me preguntaban. Luego le preguntaron si salía a la calle. Ella le refirió que hasta los 4 meses lo hice poco, y que luego más. El dijo que era bueno que me lleven diariamente al parque para que me desestrese, no rompa muebles, y no me muestre huraño con  la gente, menos neurótico. Yo quise decir que no era tan estresado, claro que si me ponía intranquilo cuando me quedaba solo , por las mañanas, ya los dos padres se van a trabajar y ahora ya no está el menor. Cierto es que ya me voy acostumbrando y me ayuda unos palitos duros que me dejan para morder. Luego me llevan a otro ambiente del parque en el que hay una serie de aparatos para hacer pruebas de habilidades. Primero me subieron a una especie de pirámide. Me jalaron para que suba. Me dio un poco de miedo. La mamá me llamaba y el papá se ponía delante enseñandome una galleta. Yo pensaba que bueno sería que él suba y yo le enseñe la galleta. No era broma , se veía alta. Claro , otros más grandes lo pasaban fácil. Pasé una vez , con susto y luego ya lo hice , de regreso fácil. Luego me llevaron a un tubo para que entre y salga por el otro lado. El interior estaba oscuro. Me pusieron en la puerta y me puse a temblar. Lo peor fue que antes que yo pusieron a otro flaco al que le acercaron el tubo como una acordeón para que lo vea cerca y no quiso pasar. Eso me acobardó. De repente vi al papá al otro lado que me llamaba con una galleta y me animé a entrar. Lo hice con temor. Luego volví a hacerlo. La tercera prueba era saltar una varilla de unos pocos centímetros  de la tierra. El entrenador me llevó al límite y se fue por el costado y yo lo seguí, pensando  que esa era la prueba, y se rieron de mi diciendo que era muy vivo. Bueno, la siguiente oportunidad si lo salté. Luego me llevaron a pasar por un aro, y lo hice en la primera. Esa fue la más fácil. Más adelante me llevaron a un puente. Tenía que subir por una escalera y luego caminar por una tabla delgada. Se veía alta. La mamá me llamaba..hugo, hugo, y una señora que pasaba se paró. La señora le preguntó a la mamá , si era cierto que se llamaba hugo. Ella le dijo que sí, la señora le dijo, así se llama también mi esposo, y quería ver si le obedece. Se rieron ambas. Pasé esa prueba temblando. Me hicieron bajar por otra escalera y volvieron a llevarme al segundo intento. Esta vez si lo hice con más confianza. La siguiente prueba consistía en pasar por un túnel de tela que estaba abierto al inicio y a la mitad se le veía plano. Es decir la tela se cerraba y no sea veía fina. Llegué a la puerta, miré, caminé un poco, olía a orines, y me detuve, alguien se había orinado de miedo, y me salí. El papá, se puso al final y me llamaba. Abrió el final y lo ví, por lo que me metí y seguí hasta el final. Había logrado pasar todas las pruebas. Veía a otros algo acobardados, que se negaban a pasar las pruebas.  Eso era todo lo que tenía que hacer. Me sentí bien porque estaba demostrando que aprendía rápido. No puedo negar que me gusta salir a la calle. Me agrada que la gente me saluda con agrado, me dicen que soy bonito, no es vanidad. Me sorprende que algunos me dicen que soy un carmelino. Mi mamá dice que esa gente es generalmente extranjera, porque en Europa así nos identifican. Cuando el papá, toma la mochila pequeña, los domingos ya comienzo a dar vueltas para que me saquen. Al ver el arnés me pongo intranquilo , pido que me la pongan y complico las cosas, porque por ello demoran en ponerla. Han tenido que abrirla más porque , desde que vine de trujillo ya me queda apretada. En el carro voy mirando por la ventana y cuando llegamos al parque, me pongo a rascar el vidrio, y a gemir porque quiero que ya me saquen, que pare del carro y que me abran la puerta para bajar a corretear por el gras. Me agrada el olor del pasto, y de la tierra húmeda, el olor de los árboles , sus troncos mojados por otros que vinieron antes que yo. Es una alegría inmensa corretear por el pasto . Pese a que dicen que debo caminar cerca a mi amo, yo me adelanto y jalo al papá y lo voy llevando por donde yo quiero. Al ver eso la mamá toma la correa y me corrige. Felizmente que me llevan agua porque camino un buen tramo y mi lengua se sale de mi boca. Me caigo , me ahogo.

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