miércoles, 30 de junio de 2010

La salud mental eje organizador de la sociedad

Se están dando una serie de situaciones, en el siglo XXI que merece reflexionar, sobre que eje debe organizarse la sociedad del futuro. Hay quienes dicen que la economía es la base de todo. El mercado, como eje central, de ello surge una sociedad de productores y consumidores. Lo que hemos visto recientemente es que tal propuesta no es válida, y más bien ella es la verdadera causa de la crisis generalizada que enfrentan los llamados países del primer mundo y que ya no son los llamados G 8 , ahora son los 20 . 
Ha fracasado la economía, y tal como lo señaló una economista francesa estamos ante del horror económico. Lo trágico es que de los 6 mil millones de seres humanos que poblamos el planeta tierra, solo unos 500 millones son los culpables de todo esto y son ellos los que consumen todo o por lo menos la gran mayoría de bienes que sus industrias producen, refiriéndonos a lujos, artículos de primera sean autos, televisores, o cualquier otra máquina avanzada. Ellos consumen los mejores alimentos, usan los mejores productos para vestirse, viajan a lugares lejanos sin problemas. Los otros miles de millones soportan el frio , las inundaciones, los tornados, las tormentas, los terremotos etc, y enfrentan la contaminación de sus rios, mares, lagos, tierras, etc, etc. 
Es tiempo de pensar en un nuevo paradigma que oriente a la sociedad del futuro. Se ha dicho que el dilema está entre el materialismo y el espiritualismo . Es decir entre el goce irresponsable, sin valores, individualista, pragmatico, superficial y una vida humana, realmente equitativa, solidaria de igualdad de oportunidades. 
El consumismo ha fracasado, la corrupción domina las sociedades . Tenía razón Sócrates, ya hace más de 2300 años al proponer que lo más importante era conocerse a si mismo. Esa tiene que ser la tarea del futuro, que el hombre se preocupe por su desarrollo, no por el consumo. Se trata de su desarrollo humano, de su persona, de su estructura psicológica y ello tiene que llevar a una sociedad más justa, equitativa, en la que el hombre halle la felicidad y goce de ella plenamente , como lo propone Vallejo. 
Ello solo se logrará , cuando el nuevo paradigma sea la salud mental, La formación del hombre, para lo cual se tiene que enseñarle a vivir antes que a producir máquinas, objetos, que lo llevan al deterioro, como hoy.
La salud mental es un conocimiento para la vida, es un proyecto de vida a construir y por el que hay que transitar para lograr la información que forme las estructuras psicológicas adecuadas, que hagan que el hombre se realice como persona , como ser humano pleno. 
Se ha dicho que el dinero deforma al ser humano , igual que el poder. Es por ello que se tiene que practicar el desapego, y distribuir el poder en la sociedad, para que los objetos no dominen al hombre y algunos pocos no se deformen con lo que acumulen , aún a pesar de ellos mismos. 
Así no seguiremos usando términos tan inhumanos, como pobreza, pobreza extrema, pobreza monetaria, pobreza calórica, y otros términos económicos que solo buscan disfrazar el deterioro al que ha llegado la sociedad de consumo orientada por el mercado, y con ello la salud mental viene a demostrar que es un paradigma superior a la economía que hoy rige la sociedad, y es usada como pretexto para cubrir todo tipo de desigualdades e in justicias. 
Solo la salud mental permitirá forjar una sociedad realmente humana en el futuro, en la que el hombre logre su plena realización a la que tiene derecho y para lo que cuenta con el cerebro, el órgano más maravilloso con potencialidades aún no usadas , trabadas por un modelo social realmente inhumano. 
Busquemos el saber de la salud mental y asumámoslo como el nuevo paradigma del siglo XXI, todo lo demás se ha de subordinar a ello, bajo la decisión democrática del hombre desarrollado.    

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