El Perú no asistió a dicha reunión, no firmó ninguna carta, no hizo caso a la visita de Benedeto Sarraceno, y tampoco concurrió a la reunión de Brasilia del 2005, ni menos hizo caso del informe del 2001 de la OMS. Si es cierto que se hizo un documento llamado lineamientos de políticas en salud mental y hasta se hizo un plan nacional de salud mental, pero nada de ello se ha ejecutado. No hay decisión política para atender este tema, se le ve de lejos, se le deja de lado, y así los hospitales psiquiátricos solo están en lima y no hay ninguna campaña de salud mental, no se celebra como debe ser el día de la salud mental, y el personal de los hospitales, todos en lima, son insuficientes.
Los 20 años pasados no han beneficiado a la sociedad, y hoy más que nunca sufrimos cada ves más problemas entre los cuales el mayor ya es el psicosocial, el referido a la violencia, a la inseguridad ciudadana, mientras los problemas mentales aumentan, y nadie dice nada.
Nadie prepara para la vida. El colegio prepara para un oficio, aunque hay quienes dicen que eso mismo lo hace mal por la calidad negativa de la formación.
Es dificil aceptar que avanzamos si en salud mental estamos peor que antes. El desarrollo de un país depende del desarrollo humano y acá el ser humano está en franco deterioro.
Se acercan elecciones a todo nivel, cambios en el gobierno. Es la oportunidad de que la sociedad civil escoja bien a sus gobernantes. Los pueblos tienen los gobernantes que se merecen. Es tiempo ya, casi 200 años de la independencia, sería bueno que logremos una real independencia mental.
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