Las elecciones municipales se realizarán en el mes de octubre, al igual que las regionales, y los candidatos vienen exponiendo sus propuestas para ejercer el gobierno no una de las instituciones democráticas más cercanas al ciudadano y lo lamentable es la total ausencia del tema de salud mental. Mientras la OMS lo considera el tema más grave del siglo XXI, nuestros futuros gobernantes no lo toman en cuenta. Según cifras encontradas por el gran maestro de la Psiquiatría social , el Dr. Humberto Rotondo, del año 1980, en el Perú un 18% de la población sufría algún tipo de enfermedad mental. Precisamente fué Mendocina, un conjunto habitacional del distrito de la Victoria el más problemático, y con gran incidencia de estos problemas. En dicha época, el país tenía unos 10 millones de personas, y en el mundo las cifras sobre enfermedades mentales alcanzaban un 12% de la población total. El informe del 2001 de la OMS señala que las cifras actuales llegan al 36% de personas afectadas con algún tipo de enfermedad mental. Es decir que en casi 20 años el tema se ha multiplicado por tres, y va en aumento si no se toman medidas al respecto. El estudio de Rotondo, dió como resultado el que se haga un trabajo de reubicación de la población de Mendocita
con la que se formó la residencial que se ubica frente a la ciudad universitaria de San Marcos. Uno de los graves problemas que este investigador encontró fue del del hacinamiento, la pobreza, la baja escolaridad, la violencia, tanto familiar como callejera, las delincuencia juvenil, consumo de alcohol etc. Es decir se constató un medio urbano muy semejante al que vemos actualmente en diversos distritos de Lima , como también los mismos problemas psicosociales . Téngase en cuenta que entonces la población era casi la tercera parte de la actual , y ocupando el mismo territorio. Es decir que a la fecha hay mayor densidad poblacional, mayor hacinamiento. Los estudios hechos por el Instituto de Salud Mental, Honorio Delgado-Ideo Noguchi, han demostrado que las mismas cifras de la OMS se dan en nuestro medio, con el agravante de que no tenemos los recursos para atenderlos, como cuentan los países del primer mundo.
Consideramos que la Salud Mental, que tiene serias implicancias en la calidad de vida de las personas, no es una variable que se toma en cuenta para proponer planes de gobierno por los equipos de los candidatos. Ello es grave, más aún cuando escuchamos que se proponen atender problemas de salud, educación y seguridad que la OMS ubica en el campo de la salud mental. Más aún, hoy la salud tiene una visión preventiva, relacionada con educación en salud , no tanto en la creación de infraestructura que tienen un alto costo. Se dice, por una de las postulantes que va a continuar con los Hospitales de la solidaridad, ignorando que ellos cobran las atenciones al igual que los del estado y que en total los gastos de una familia por enfermedad es el 70% del costo de la atención. Es decir una familia se hace cargo de más de las 2 terceras partes de los gastos de la atención de la enfermedad que padece. Más aún si tenemos en cuenta que las medicinas son caras.
Hoy día, gracias a la lucha de la Confenadip, Apemec, y otros gremios de los discapacitados tanto sensoriales, físicos como mentales , lograron en el año 1998, que el Congreso apruebe la ley 27050 llamada de apoyo al discapacitado y gracias a ello se creó el conadis, como organismo central normalizador y en cada distrito se abrieron las Omapeds, que son las oficinas municipales de apoyo a las personas con discapacidad. Ha la fecha, las organizaciones representativas de los discapacitados están planteando una nueva ley , que reemplace a la anterior por que a lo largo de los años no se ha avanzado nada o poco y ello porque no hay una obligatoriedad en el cumplimiento de sus mandatos y menos recoge nuevos criterios conquistados a nivel internacional en defensa de los derechos de los discapacitados. Cierto que también está pendiente la aprobación de una ley de salud mental que muchos países ya tienen desde la firma de la Carta de CARACAS EN EL AÑO 1990.
Los candidatos deben de incluir en sus planes la atención a la problemática de salud mental y con ello se evitarían estar haciendo propuestas aisladas como la creación de refugios para mujeres maltratadas, igual que comisarias , así como más patrulleros, cámaras vigilantes, más serenazgo, planes para adictos, programas para adolescentes infractores, etc, etc, todo lo cual está involucrado en un solo programa llamado por la OMS el de distritos saludables en el que la salud mental es su eje central y se relaciona directamente con la educación en los colegios cuyos curriculum deben de incluir la enseñanza de este tema a todo nivel.
Las personas con discapacidad mental tienen también derechos, y ellos merecen que se les tomen en cuenta, en cada distrito, no es un tema del hospital psiquiátrico, el que, de acuerdo a la Carta de Caracas , no es bueno para mantener mucho tiempo encerrado a un ser humano. Este documento propone tres criterios esenciales para su atención a largo plazo: igualdad de oportunidades, inclusión social y respeto a sus derechos humanos. Téngase en cuenta que el documento señala que se tiene que cambiar el paradigma nosocomial por el paradigma comunitario y que se tienen que priorizar los criterios preventivos, promocionales y el modelo de rehabilitación debe ser psicosocial. No se puede prescindir del 36% de la población.
Proponemos que la familia y pacientes de salud mental se organicen y muestren su poder social obligando a las Omapeds a apoyarlos , por ser su obligación , de acuerdo a la ley. Los derechos de los discapacitados son iguales a los de los no discapacitados y , por lo demás, todo ciudadano está en riesgo de sufrir un problema de salud mental.
Es tiempo ya de que se tome en cuenta la importancia del tema de salud mental en la sociedad y no se viva de espaldas a este por cuanto con ello nunca se podrá enfrentar de manera científica e integral los problemas de las sociedad en el siglo XXI.
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